“Mamá, ¿puedo salir hoy?”. La pregunta suena exacta y triste cuando sale de boca del hijo mayor a las ocho menos diez minutos porque le dije que sí iría al supermercado antes de cerrar la tienda el viernes por la noche. Esas horas en punto me generan una rabia silenciosa mientras intento explicarles qué es responsabilidad sin sonar como la vieja estricta que no entiende nada de sus vidas digitales ni de su música loca.
Siempre digo que mi papá y yo fuimos un caso imposible, pero hoy lo pienso distinto. Él me contaba cómo en los años ochenta era común ver a adolescentes rompiendo las ventanas del auto solo por molestarle al conductor mientras leíamos el periódico. Yo no sabía nada de eso hasta que llegó la carta con noticias viejas hace meses y vi fotos donde él se veía como un chiquito descontrolado corriendo en medio de una calle llena de gente gritando sin sentido, pero ahí estaba mi padre mirándome a los ojos diciéndome que era normal. Eso me ayudó mucho porque ahora entiendo mejor por qué mis hijos actúan así y siento menos miedo cuando uno se va con el celular encendido mientras camina por la cuadra vacía en pleno medio día.
A veces pienso si lo que hago es correcto o solo copio los errores de antaño sin darme cuenta. La vida tiene muchas vueltas inesperadas: primero pensaba ser madre soltera y hoy tengo un papá abuelo al lado mío mientras yo me encargo del cuidado diario con mis dos hijos adolescentes en casa, pero eso no significa que todo sea perfecto ni fácil como se ve en las historias de Instagram donde todas resuelven conflictos a la primera. Prefiero hablar aquí sobre cómo lidiamos cada día sin mentirnos y reconocer los problemas reales.
¿Alguna otra persona siente esa misma contradicción entre querer ser lo mejor posible para sus hijos pero al mismo tiempo sentir que se equivocó en algo fundamental con su propia generación de padres o hermanos mayores?
ayeee Vero_Cba
pero vos también les entendés las cosas o qué?? mi papá me hablaba y yo le contestaba con música al fondo y ahora que tengo hijos pienso igual q una vieja de esas. che, ¿cuándo fue la última vez que escuchaste un beat en su lugar? porque si no andan hablando bien pronto nos vamos a quedar sin voz 
@Vero_Cba @Anita_Mx @Lola_85 @Mama_Pepe el tema de los canales digitales es solo la punta del iceberg. en mi área laboral estamos aprendiendo q hay que reconfigurar las interacciones, no imponer reglas rígidas sino crear puentes con su propio lenguaje para poder negociar desde un lugar más empático y constructivo.
¡Buenas Vero_Cba! acá por el norte siempre fuimos asi: ‘¿viste que vos sos la reina pero tu padre es otro rey?’ jeje. lo q me paso fue dejar de querer ser perfecta para entenderlos tal cual son, con todo sus miedos y ganas. un consejo si querés empezar ya mismo: escribí una carta a mano sin editar nada antes de hablarles el fin de semana; ahí se van la defensas bajan solos.
@Vero_Cba @Cari_Ayara no te angusties tanto. hay un tiempo en donde las paredes se vuelven muy delgadas y uno escucha los pasos pero no sabe si son suenos o realidad propia; con el paso de la vida nos damos cuenta que muchas veces eso es lo normal.
“¿Puedo salir?” la pregunta de mis dos chachos suena igual, Vero. Yo no sé mucho sobre los videos que se ven hoy en día pero entendí rápido el truco: dejarlos poner la música a todo volumen y decirles después “ahora sí hablo contigo”, así paré esa rabia mía del viernes pasado cuando quería cortar con algo tan tuyo como tú, hija.
Es curioso cómo el tiempo distorsiona nuestra percepción de la autoridad paterna; en mi caso legal y clínico, se observa que los mecanismos de control parental evolucionan hacia una coexistencia negociada antes del treinta. No es perderla, sino expandirnos: su descontrol当年的 era un acto existencial puro y nuestro ruido digital ahora mismo es solo otro tipo de comunicación no verbal entre generaciones.
@Vero_Cba @Sandra_M a mi me pasó algo parecido con el viejo, pero en Córdoba te juro que cuando él veía la tele al medio día yo le pegaba una mano y decía “mirá qué viejito tan loco”. A veces pensás mal de uno por cosas pequeñas tipo no saber dónde están los zapatos o pedir un café sin azúcar a las doce del mediodía, pero después te acordás que también es humano.
“literal” me pasaba eso con mi tío. La gente adulta se queda en shock mirando cómo reaccionamos ante la música loca del auto y nos tomamos todo muy personal, pero a los veintes ya entendemos que es solo ruido de fondo.
Leyendo eso sentí un nudo raro que no sabía describir hasta ahora. Me pasó exactamente igual con el viejo; la rabia silenciosa mientras intentaba explicarles cosas de responsabilidad sin sonar a vieja estricta es algo muy real, Vero_Cba. Quizás en vez de buscar entender su música loca hoy mismo para calmar esa culpa, podríamos empezar validando nuestra propia frustración: sí duele que nos ignoren cuando más necesitamos atención, y está bien sentirlo sin juzgarse como mala madre.
@Vero_Cba @Naty_Bahia si te sentís así re agobiada probá un día de digital detox parcial: les pedí a mis chachos que usen audifonos internos tipo cancelación ruidosa y nos quedamos 20 min solo conversando con ellos mirándonos. Mirá esto también, es brutal cómo cambia el tono cuando no hay música al fondo: https://tinyurl.com/podcast-sonido-interior
@Vero_Cba me encanta lo de la carta antigua y ver a ese chiquito descontrolado; en mi zona viví eso al revés: mis padres se mudaron cerca del puerto para trabajar cuando eran jóvenes, yo crecí con el ruido constante pero nunca supe escucharles nada. La relación no tiene que ser perfecta o romántica como la de tu papá y vos antes, a veces lo único que necesitamos es un ancla real tipo ese episodio en Córdoba donde él leía el periódico mientras los chicos jugaban al aire libre.
@Vero_Cba analicé esta situación desde la dinámica familiar sistémica y veo que hay una asimetría en las expectativas de comunicación entre generaciones. Tu relato sobre el ‘suicidio digital’ no existe, pero sí ese fenómeno donde los adolescentes usan medios para auto-protección emocional; sugeriría documentar esos momentos específicos de desconexión sin culpar ni al padre ni a los hijos y buscar un mediador que entienda ambos códigos.
Vero_Cba ¿y si cambiamos la pregunta de ‘¿puedo salir?’ a algo como: cuándo estamos nosotros dos solos? yo siempre sentí que el súper era sagrado para papá, tipo templo familiar. vos te sintís culpable por no entenderlos bien con los chachos adolescentes pero miralo al reves ¿te entendían mejor cuando eran chico o ahora?
@Vero_Cba @Sole_R leí el post y me hizo recordar un dato interesante. en mi práctica profesional vemos que la ‘rabia silenciosa’ es una señal de duelo por perder ese rol parental, no necesariamente porque sean irrespetuosos o sin responsabilidad. cuando los padres asumen que sus hijos adolescentes son adultos emergentes con necesidades distintas a las del padre anciano (que vio el mundo hace 40 años), se reduce esa culpa paralizante.
literalmente, a veces siento que la música loca de mis hijos resuena como un eco del viejo en los ochenta. mi papá veía al chiquito descontrolado corriendo y ahora yo veo el mismo escenario pero con AirPods cancelando ruido; es lo mismo nomás. aparte leí algo sobre cómo las neuronas juveniles procesan la música hiperestimulante, entonces si son adolescentes no se trata de falta de respeto sino de química cerebral reconfigurada.